La corneta de La Giostra Del Gol es uno de mis primeros recuerdos. El show de la Serie A —que anunciaba con estrépito cada vez que se marcaba en una cancha alrededor de Italia— está grabado en mi cabeza, y de seguro en la de muchos que, como yo, se iniciaron en el fútbol internacional de la mano del clásico de la RAI. Valerio del Prete —nom de plume Delphi— es uno de ellos, y en su entrega para la genial saga Moderna Sonorizzazioni le rinde homenaje a la tradición futbolera de su país a puro beat y sample. Imperdible.
Hace un par de meses indagué en la extraordinaria escena de jazz italiano a través de Laura Agnusdei y su intrépido saxofón. Aunque ella reside en Bologna, retazos de su obra llegan a latitudes más centrales como en el caso de su participación en el debut discográfico del dúo romano de Jacopo Battaglia y Adriano Viterbini, Tera Tera. Se trata de dos músicos de dilatada trayectoria en diversos proyectos que decidieron juntarse y aunar sus influencias con resultados intoxicantes. Su primer disco, que se llama igual al proyecto, es inquietante y contagioso en partes iguales. De mis favoritos del año.
Lorenzo Senni, nacido en Cesena cuarenta y dos años atrás, es un talento for export. Hace casi una década que Warp —uno de los sellos señeros de la experimentalidad— posó sus oídos en él y lo fichó para su troupe de artistas. Desde ese momento, sus elaborados álbumes le han legado la fama de músico «puntillista», haciendo juego con su propuesta minuciosa y cambiante. Su último disco surge de un experimento en vivo en el Auditorium San Fedele de Milán, donde llevó su "Canone Infinito" al paroxismo de la variación en un delicado equilibrio entre minimalismo arreglístico y maximalismo expresionista.





