El amor puede tener múltiples manifestaciones y atravesar diversos caminos. Pero como descubrió el brasileño Sergio Sayeg —nom de plume Sessa— lo importante es identificar ese momento vertiginoso, inimitable, en el que nos dejamos conquistar por aquello que aprendemos a amar. Sólo así lograremos reconocer el sentimiento para abrazarlo. A lo largo de Pequena Vertigem De Amor —uno de los grandes discos de este año, huelga decirlo— Sessa moldea la añosa y potente tradición cancionera de su país en pos de transmitir y contagiar esa emoción, con la paternidad como eje vital y patrón de fascinación, aprendizaje y enamoramiento constantes.
La música como ejercicio catártico. Qué tema. Por supuesto, el arte nos despierta reacciones viscerales aunque esa no sea nuestra intención. El paso por el cuerpo de la experiencia artística nos atraviesa, cambiándonos de formas a veces perceptibles, otras no tanto, pero siempre dejando algo. En particular, esto sucede con frecuencia en relación a obras creadas con la idea de trascender, de no convertirse en un mero pasatiempo. Violeta García —cellista argentina residente en Suiza, integrante de Blanco Teta— es una creadora que persigue ese fin. Su nuevo álbum, IN / OUT, se impone por su expresividad purificadora y deslumbrante.
Hay discos que te cambian la perspectiva. El británico Sam Barker se propuso hacerlo eliminando uno de los principales elementos que hacen a su métier, la electrónica: el bombo. Una vez que perfeccionó ese método de apariencia anárquica —pero cuya estructura sutil se develaba por capas— abrazó la espontaneidad, abandonando la habitual rigidez que emana del estilo que aborda. Stochastic Drift —su primer larga duración en Smalltown Supersound— hace uso de instrumentos personalizados de percusión, y al sumárselos a sus sintetizadores y técnicas construye composiciones como mundos que se desenvuelven y mutan, borroneando los límites del género en el camino.





